Lubián – A Canda – Vilavella – O Pereiro – O Cañizo – A Gudiña
Nos encontramos con algunos ejemplos de arquitectura popular y el albergue de peregrinos. Existen dos casas de turismo rural que en muchos casos también sirven de alojamiento al peregrino. Atravesamos el pueblo de Lubián, pasando al lado de su iglesia barroca de San Mamés, junto a la que se encuentra un magnífico tejo. Llegaremos finalmente a una placita, el punto donde comienza la carretera de acceso a la autovía, nos encontramos con una flecha amarilla que en este caso está acompañada de la primera de una serie de esculturas en piedra obra del escultor orensano Nicanor Carballo. Comenzamos una bajada pronunciada por carretera, hasta que en una curva cerrada a la izquierda vemos claramente los indicadores hacia el Santuario de la Tuiza. Descendemos por un camino de cemento pasando un puente que cruza el río Tuela hasta un área de recreo en donde podemos hacer una parada, e incluso darnos un baño. A pocos metros del citado puente y después de pasar por debajo del viaducto vemos la fuente y el Santuario de la Tuiza. El camino a partir de aquí no tiene pérdida, pero atraviesa zonas muy cerradas , pero este camino es mucho más bonito que si se opta por realizar el ascenso por la antigua carretera. Llegamos finalmente al alto de la Canda donde dejamos la provincia de Zamora y entramos en la de Ourense. En el alto nos espera una nueva escultura en forma de peregrino que nos invita a comenzar el descenso por una cómoda pista. Pasados una serie de desvíos bien indicados llegamos al primer pueblo gallego.
Pasamos al lado de la iglesia de la Magdalena y salimos de la población a la altura de la parada de autobuses. Caminamos por una carretera que sirve para el acceso desde la N-525. Seguimos caminando por asfalto hasta tomar a la izquierda hacia la vía del tren, al lado de la cual andamos hasta que la cruzamos por debajo. Después de un cruce llegamos hasta un arroyo, desde el que subimos continuando de frente en una encrucijada. Finalmente el camino comienza a llanear y pasa a estar asfaltado. Llegamos a Vilavella.
Posee una bien dotada zona de servicios. La travesía está marcada, con cerámicas que suelen encontrarse en los muros. Casi al final del pueblo encontramos una escultura que nos invita a tomar un camino con un fuerte descenso. Iremos por zonas de prados. En un punto del camino y en una zona de pradería que con seguridad estará anegada la mayor parte del año nos encontramos con una pequeña calzada. Este camino finaliza en una bonita fuente. Llegamos a la ermita de Nuestra Señora de Loreto, dejando el cementerio a la derecha, cruzamos la carretera comarcal y nos adentramos directamente en el pueblo de O Pereiro.
Aquí veremos varios ejemplos de arquitectura popular aunque algunos muy deteriorados. En O Pereiro no hay servicios para el peregrino pero sí fuentes y la inestimable ayuda de los vecinos ante cualquier duda en nuestro camino. A partir de la salida de O Pereiro comenzaremos una subida continua, que finalizará en el Alto do Canizo. Para ello, atravesaremos una zona de monte bajo, muy desprotegida de árboles y a pesar del
terreno irregular por el que andamos es seguro que no nos perderemos si seguimos las muchas flechas amarillas que jalonan el sendero. Poco después de salir de O Pereiro llegamos a un claro en que seguimos de frente una pista. Después de pasar dos cruces y cruzar un arroyo, hay que prestar atención en un punto en que es fácil despistarse, hay que seguir las indicaciones de la flechas que nos hacen girar a la izquierda para pasar por encima de un paso de piedra. Llaman la atención los muros de piedra muy característicos. Después de una leve subida llegamos a una carretera, que cruza la vía del tren y que a los pocos metros abandonamos para tomar una ancha pista hasta un camino asfaltado que ya nos introduce en O Cañizo.







25
Media
6
Etapa que comienza en Lubián con un recorrido de 113 km y una media de 30 horas